martes, 7 de abril de 2020

¿Haz lo que quieras o desea lo que quieras?

Texto: Tatjana Schaefer en Papers: Explorations into Children's Literature
Imagen: Sebastian Meschenmoser



 
Fantasia de Michael Ende y la imaginación moral de Rudolf Steiner.

En La historia interminable de Ende, un chico llamado Bastián viaja al interior de Fantasia, un mundo fantástico que está siendo devorado por la Nada (Ende 1983, p.19). Él salva este enfermo mundo dando un nuevo nombre a su dirigente la Emperatriz Infantil y crea una nueva Fantasia gracias a personajes e historias de su propia invención. Por medio de sus deseos y siguiendo la instrucción de “haz lo que quieras” (p.189) Bastián eventualmente debe encontrar su camino de regreso al mundo real.

Ende leyó y comentó los escritos filosóficos de Rudolf Steiner, en La historia interminable reformula la búsqueda de la libre voluntad como un valioso principio del viaje de Bastián en Fantasia. Existen diversas y eruditas interpretaciones de La historia interminable, pero comúnmente se interpreta el viaje de Bastián como un viaje de crecimiento interno, psicológico o espiritual. Mientras las lecturas psicológicas, didácticas o religiosas sólo pueden ser interpretaciones especulativas sobre La historia interminable, este artículo será una fuente más definitiva del empleo activo que hace Ende de los conceptos filosóficos de Steiner.

Una lectura de la postura psicológica es la de Groneman (1985) quien ofrece un recorrido al proceso de individuación ilustrado por el viaje de Bastián: “En psicología profunda, el proceso que Bastián experimenta (aceptándose a sí mismo y obteniendo una visión positiva del mundo) es llamado individuación… un proceso sintético de integración de lo consciente e inconsciente” (p.9; ésta y las siguientes traducciones son mías). Groneman muestra los paralelismos entre el texto y su interpretación psicológica de una forma muy metódica, paso a paso, las imágenes y eventos de La historia interminable son explicados como parte del proceso de individuación. Un ejemplo básico es el tratamiento que Groneman da al personaje de Atreyu como la sombra de Bastián y a Fantasia como la psique de Bastián en la cual el mismo personaje debe realizar una introspección. De forma similar, Filmer (1991) sugiere que la Emperatriz Infantil “probablemente simboliza la mente subconsciente, donde las imágenes y formas arquetípicas que emergen de la imaginación, se manifiestan” (p.61). En ambos casos, el libro de Ende es presentado como una exploración interna de la psique de un solo personaje.

En otra línea de interpretación Huse (1988) ve la situación de vida-muerte de Fantasia y la Nada como un aprendizaje con el cual Bastián se equipa a fin de “[controlar] el vacío dentro de sí mismo [tras la muerte de su madre] y [emplear] su último deseo en aprender a amar” (p.40). Bosmajian (1986) toma la postura contraria donde el viaje de Bastián es un desafortunado trabajo para superar la pena de perder a su madre, con el cual confirma “nuestros patrones culturales de negación de la muerte” (p.120). El principal énfasis de ambos, Huse y Bosmajian en sus lecturas es la inutilidad del viaje de Bastián en el mundo real y particularmente en el caso de Bosmajian, para los lectores.

De forma similar, la lectura ofrecida por Prodczynsky (1983), se concentra en Bastián siguiendo sus deseos como una lección de vida aplicable en el mundo real. Von Prodczynsky puntualiza la necesidad de Bastián de aplicar Wunsch-Okônomie (economía de deseos, p.44) y presenta el potencial límite de continuar deseando como un Strudel der Wûnsche, un remolino de deseos (p.44) Bastián necesita controlar este remolino y dar a sus deseos una dirección definitiva que lo lleve a su hogar. De este modo la historia es un proceso de aprendizaje para Bastián y para el lector de emplear la tentadora idea de los deseos infinitos orientados hacia una meta aspiracional: “las metas no pueden realizarse sin desearlas, igual que los deseos no pueden serlo sin una meta final” (p.45)

Por último, el punto de vista de Klaus Berger, un cristiano fundamentalista, que ve a La historia interminable como un viaje hacia el ocultismo y el satanismo. En su lectura, la Emperatriz Infantil apoya a Lucifer y el lector es manipulado hacia un sistema ocultista donde “solo en el mal se puede hacer lo que se quiera por siempre” (Berger 1984, p.96) para él, La historia interminable se convierte en el “camino al reino de la magia, del que la única salida posible es renegar de la magia y aceptar a Dios” (p.98). En una carta de respuesta a una lectora que aparentemente leyó el libro de Berger, Ende desestima esa lectura donde La historia interminable es una antibiblia impía, diciendo que es casi cómica (Hocke 2004, p.291). Sin embargo, la lectura de Berger muestra otro punto de vista, donde lo fundamental del significado del libro es la exploración del personaje principal hacia su interior, no las lecciones que debe aprender, sino una advertencia contra las trampas de la magia, de la fantasía. Al final Berger sugiere que de hecho el libro de Ende no debería ser leído en lo absoluto.

El concepto de libre albedrío de Steiner es abordado por Ende para cubrir varias perspectivas. La primera y más importante es el viaje de Bastián en Fantasia como una exploración de su interior, una búsqueda de su impulso [deseo] más profundo. En segundo lugar, el viaje de Bastián como una lección aplicable en el mundo real tras regresar de Fantasia. Bastián no sólo debe encontrar la libre voluntad en su interior sino que debe ser capaz de aplicarla día a día en su vida fuera de Fantasía. Finalmente la aventura de Bastián como una oscura advertencia de Ende al lector y una crítica a Steiner, sobre la delgada línea que separa la búsqueda interna de la libre voluntad y la irremediable pérdida dentro de la propia imaginación.

Las lecturas de La historia interminable como viaje interior coinciden con la propia idea de Ende sobre la aventura de Bastián en Fantasia. “Esta es la historia de un chico que pierde su mundo interior, su mundo mítico, en una noche de crisis vital que se disuelve en la Nada en la que él mismo se adentra; nosotros los europeos también debemos hacer esto porque hemos tenido éxito en disolver los valores y ahora debemos saltar dentro de la Nada pero sólo si tenemos el valor de recuperarnos a nosotros mismos, a nuestras fuerzas creativas internas lograremos construir una nueva Fantasia, esto es, un nuevo mundo de valores” (citado en Hocke y Kraft 1997, p.112).

Ende usualmente rehusaba ofrecer una interpretación definitiva de La historia interminable, pero aquí da un raro vistazo de su propia opinión sobre su famosa obra. Ende no sólo advierte al lector que debe usar su creatividad para crear una Fantasia nueva, sino que también explica que su personaje central representa en sí mismo un viaje interior hacia la creatividad y un mundo de nuevos valores.

En lo que concierne a Ende, la fantasía como una exploración de valores puede coexistir de manera importante en los dos mundos de La historia interminable. Fantasia necesita del impulso creativo del mundo, puesto que las criaturas de Fantasia no pueden crear ni inventar cosas nuevas, de igual forma el mundo real necesita de Fantasia como una salida creativa en donde explorar el mundo de los valores. Con la destrucción de este terreno de fantasía por la Nada, todas las creaciones regresan al mundo real como su inverso: mentiras, desesperanza, desilusiones, esto es mencionado por Gmork el hombre lobo en la primera parte del libro (p.132) cuando explica que las mentiras y la desesperanza de nuestro mundo son las criaturas enfermas de Fantasia. Ejercitando nuestra imaginación de forma positiva podemos curar a Fantasia y reducir el éxodo de mentiras, desesperanza y desilusión que provoca la Nada en nuestro mundo, o como Mason Ellerby (1998) nota, “sin Fantasia, aprendemos que los humanos no tendrán una saludable forma de emplear su imaginación en la creación y recreación de ideas. Además se convertirán en manipuladores que controlarán a los humanos, porque no existe un mejor instrumento que la mentira”. (p.117)

Sin embargo, en La historia interminable Bastián el protagonista, no está únicamente explorando Fantasía como un mundo de valores sino también comprendiendo la idea de la libre voluntad, al final su aventura lo lleva hacia su más secreto y profundo deseo y la exploración de los valores a lo largo de su camino solo tendrá significado al final de la misma. Ende explica en una carta que el “haz lo que quieras” es la máxima que da a Bastián un poder absoluto en Fantasia, pero también lo que le da la libertad de salir de este reino (Hocke, 2004,p.281), en la misma carta aclara que esta máxima se refiere a la búsqueda de su verdadera voluntad (p.280). De acuerdo con Kaminski (1983), Bastián debe seguir su verdadera voluntad y mantenerse alejado de la seductora arbitrariedad de esta máxima, pues no tiene permitido perderse en su fantasía, debe llamar a la razón (p.191). Yo sugiero que el viaje de Bastián a través de Fantasia no es arbitrario, más bien es una exploración de la imaginación moral que le guiará al libre albedrío, tomando el término imaginación moral de Rudolf Steiner de La filosofía de la libertad (1964), el reino de Fantasia de Ende es una dramatización del concepto de imaginación moral de Steiner como un camino hacia la libre voluntad.

Los escritos de Rudolf Steiner van desde la arquitectura hasta la educación y de la filosofía al ocultismo. La exploración del concepto de libre voluntad se encuentra en sus escritos filosóficos, y en particular en su Filosofía de la libertad, que tiene como principal objetivo explicar cómo lograr ejercer la libre voluntad. Wilson considera este libro como "un intento consciente de sentar las bases para todo el trabajo futuro [de Steiner] y cita a Heimleben que afirma, que este escrito encarna esencialmente todo lo sería el contenido de la antroposofía que Steiner desarrollaría más tarde”(Wilson 1985, p.78. Para selecciones relevantes del propio trabajo de Steiner ver Seddon 1988, en particular el capítulo 8, Philosophical Foundations, pp.127-138).

Diversas fuentes biográficas apuntan a la familiaridad de Ende con la filosofía de Steiner, el padre de Ende leía los libros de Steiner y le gustaba discutirlos con su hijo quien además asistió a una escuela que seguía las directrices de Steiner. (Hocke y Kraft 1997, p.19 y p.69) Es evidente que Ende profundizó en la filosofía de Steiner particularmente en su "gran error", “[Steiner] pensaba que la cognición podía ser construida artísticamente, sin duda estaba destinado a fallar no solo porque él carecía de talento artístico, sino también por su comprensión sobre lo correcto e incorrecto en el arte'' (Hocke & Kraft 1997, p.73). Ende no continúa explicando cómo la comprensión del arte de Steiner es incorrecta, pero su crítica es indicativa de dos cosas: que había leído y entendido lo suficiente de la filosofía de Steiner para ser específicamente crítico de ella y que él mismo estaba preocupado por lo que el arte puede o no lograr.

A pesar de sus críticas, el conocimiento que Ende tenía sobre la filosofía de Steiner influyó en su escritura de La historia interminable y la creación de Fantasia, que en efecto, puede verse como una representación artística del viaje de Steiner hacia la libre voluntad por medio de la imaginación moral. Steiner habla sobre este tema en la su Filosofía de la libertad:

Ser libre significa poder determinar por uno mismo, por medio de la imaginación moral, las representaciones (motivos) en los que se basa el actuar. La libertad es imposible si algo externo a mí (un proceso mecánico, o un Dios extraterrenal meramente inferido) determina mis representaciones morales. Por lo tanto, soy libre únicamente cuando soy yo mismo quien produce esas representaciones, no cuando puedo ejecutar los motivos que otro ser me ha impuesto. Un ser libre es aquél que puede querer lo que él mismo juzga correcto.” (Steiner 1964, capítulo 12)

Al espíritu libre a quien no impulsa ni el ejemplo, ni el miedo al castigo, etc., le es siempre necesaria esta conversión del concepto en representación. El hombre produce representaciones concretas, a partir de la suma de sus ideas, ante todo por medio de la imaginación. Lo que el espíritu libre necesita para realizar sus ideas, para afirmarse, es, por lo tanto, la imaginación moral” (Steiner 1964, capítulo 12)

Según Steiner, tenemos que ser conscientes de las circunstancias que influyen en nuestras decisiones y una vez que hayamos sido capaces de identificarlas, alejarnos de ellas y elegir no dejarnos influir. Debemos actuar “de acuerdo con [nuestros] impulsos, es decir, de acuerdo con las intuiciones seleccionadas de la totalidad de [nuestro] mundo de ideas.” (Steiner 1964, capítulo 12) Steiner presupone un impulso moral intuitivo inherente a todos los humanos, que él llama intuición moral o individualismo ético y asume una capacidad de intuición conceptual o puro pensamiento práctico. Entonces la libre voluntad significa primero, liberarse de las circunstancias externas, y luego poder hacer una decisión totalmente basada en la intuición moral y el pensamiento conceptual, como esto no es posible en la práctica, debemos ejercitar la imaginación moral en su lugar. “La imaginación moral como técnica es la capacidad de transformar el mundo de las percepciones, sin violar las leyes naturales que las relacionan entre sí”. (Steiner 1964, capítulo 12) En otras palabras, es a través de la imaginación moral que podemos pensar o visualizar hipotéticamente una decisión ideal, libre, pero dentro de parámetros realistas.

Se pueden establecer varios vínculos entre la idea de Steiner de la imaginación moral y La historia interminable de Ende. Ya el término de Steiner, moralische Phantasie (imaginación moral), deja en claro que su búsqueda de la libre voluntad no trata únicamente de conceptos áridos y teóricos sino también sobre las representaciones (percepciones) del mundo de las ideas. Parece revelador que el reino de fantasía de Ende sea llamado Phantásien en alemán, además Ende comenta que Bastián experimenta de cerca un viaje hacia un mundo de valores, esto hace eco de la idea de Steiner de ejercitar la imaginación moral. Esto muestra que La historia interminable no es una aventura escapista, sino una búsqueda interna para encontrar los propios valores, la propia intuición moral.

El vínculo más obvio entre Fantasia y la libre voluntad es el amuleto que Bastián lleva consigo a lo largo de su viaje, grabado con la inscripción “haz lo que quieras”, escrito en mayúsculas siempre que aparece en el libro. La importancia de esta instrucción no puede ser ignorada y actúa como un recordatorio constante para el lector de que el viaje de Bastián está impulsado por la necesidad de encontrar su deseo más profundo. Una de las primeras criaturas que Bastián encuentra en Fantasia es un león llamado Graógraman, Bastián le muestra el amuleto y le dice: "Eso quiere decir que puedo hacer lo que me dé la gana, ¿no crees?", el león le dice: “No. [...] Quiere decir que debes hacer tu Verdadera Voluntad. Y no hay nada más difícil.” (p.213) En otro capítulo del libro, Ende le da Aiuola, otro personaje, la tarea de explicar la verdadera voluntad, tras enlistar las varias cosas que la gente podría desear como libertad, riqueza, paz en la tierra, etc., concluye que en la mayoría de estos casos “no están utilizando su verdadera voluntad, simplemente piensan que lo quieren o lo desean, pero es realmente una voluntad externa, una que no sale de la profundidad de su propio ser, sino que creen por una razón u otra, que deberían tenerlo para conseguir mayor éxito, ser más importantes, o incluso mejores personas. Pero no es su verdadera voluntad.” (Hocke 2004, p.19).

En La historia interminable, dos héroes llevan consigo el amuleto, Bastián es el niño que lee en secreto la historia de fantasía en el ático de su escuela, Atreyu es el niño héroe embarcado en una búsqueda para salvar a Fantasia, el reino en el que tiene lugar esta novela. A medio camino de La historia interminable, Bastián mismo entra en el mundo de fantasía sobre el que está leyendo y tiene sus propias aventuras ahí, recibe el amuleto Auryn, lo que hace que todos sus deseos se hagan realidad pero a costa de sus recuerdos del mundo real, queda claro que cuando sus recuerdos se agoten quedará atrapado en Fantasia para siempre, así que debe encontrar un camino de regreso al mundo real antes de que esto suceda, cosa que se vuelve cada vez más difícil para él, incluso el desear regresar a casa, ya que poco a poco pierde todo recuerdo del mundo real. El amuleto con su inscripción en mayúsculas es un leitmotiv, un recordatorio de que Bastián solo puede irse a casa una vez que haya encontrado su verdadera voluntad.

En la primera parte del libro, cuando el amuleto le es entregado a Atreyu, el joven del mundo de fantasía, a punto de comenzar su búsqueda, se le dicen las siguientes palabras:

AURYN te protegerá y guiará, pero tú no deberás intervenir, porqué tu propia opinión no cuenta a partir de ahora.[…] Debes dejar que ocurra lo que tenga que ocurrir. Todo debe ser igual para ti: mal y bien, belleza y fealdad, necedad y sabiduría [...]. Sólo debes buscar y preguntar, pero nunca juzgar por ti mismo. (p.38)

Siendo una creación de fantasía, Atreyu es el personaje ideal para seguir estas indicaciones pues solo en un mundo de fantasía podría un joven héroe actuar de forma totalmente intuitiva, sin juzgar, sin tener ningún motivo oculto. Atreyu nunca tiene opinión o juicio propio sobre nada de lo que encuentre en su viaje, para él la libre elección es aquella que se hace por pura intuición y pensamiento lógico, hace lo que hace por una elección libre. Y como Atreyu no puede leer, incluso la inscripción en el amuleto en sí, no puede influir en su comportamiento. Después de que Bastián entra en Fantasia y se convierte en el portador del amuleto, lee la inscripción a Atreyu y le pregunta:

Si lo hubieras sabido, [lo que dice] ¿habrías actuado de otra forma?
- No -dijo Atreyu-, hice lo que quise. (p.238).

Atreyu es entonces, el epítome de la libre voluntad que puede existir para los fantasios. Como criaturas que viven puramente en el mundo de las ideas que se han traducido en percepciones, viven en la imaginación moral y han sido creados precisamente para actuar de acuerdo con sus propios impulsos e intuición (moral o conceptual). Sin embargo, para los visitantes del mundo real el caso es diferente, si Atreyu no tiene familia, amigos o antecedentes personales, Bastián llega con lo que podría llamarse bagaje personal, mientras se cuenta muy poco sobre la vida de Atreyu antes de su búsqueda, de Bastián se nos dan constantes menciones a eventos que le ocurrieron en su casa o en la escuela, mientras Atreyu parece existir en una burbuja libre de circunstancias, Bastián está cargado desde el principio con el peso de sus experiencias personales.

Es lógico entonces que Bastián entre a Fantasia con poca capacidad para ejercer la libre voluntad en el sentido de Steiner. Durante gran parte de su viaje, sus deseos en Fantasia están basados en sus inseguridades del mundo real, tanto físicas como sociales, él no es atlético sino gordito, marginado social y constantemente intimidado, sus primeros deseos en Fantasia por lo tanto son ser fuerte, guapo y popular. Ende establece un vínculo muy específico entre los deseos de Bastián y sus experiencias de la vida real, sus recuerdos; cada vez que un deseo se cumple, se nos dice explícitamente qué memoria de la vida real ha perdido. De este modo Ende remarca cómo las circunstancias llevan a Bastián a tomar decisiones y por lo tanto, determinan la forma en que ejerce su libre voluntad, para que encuentre su deseo más profundo y verdadero, primero debe dejar de lado todas las influencias mundanas que normalmente guían sus deseos, por ello Ende lo despoja de sus recuerdos, uno a uno elimina las cosas que determinan sus motivos para llevar a cabo una acción, cuando Bastián desea ser fuerte, guapo y popular, estos deseos se hacen realidad y al mismo tiempo pierde todo recuerdo de haber sido poco atlético, gordito e impopular, en otras palabras, a través de sus deseos no libres y su posterior pérdida de memoria, Bastián se despoja gradualmente de su equipaje personal.

Ende explora qué deseo logrará que finalmente Bastián logre irse a casa una vez que no le quedan más recuerdos del mundo real, podemos suponer que cualquier deseo que expresa realmente proviene sólo del pensamiento conceptual y no de la intuición como Atreyu. Bastián nunca pierde su capacidad de pensamiento conceptual, pierde sus recuerdos pero no su capacidad de pensar racional o lógicamente y este no es un punto trivial, ya que encuentra en Fantasia otras personas del mundo real que no lograron encontrar su verdadera voluntad y como resultado perdieron su habilidad para el pensamiento conceptual. Bastián debe encontrar su impulso interno o intuición moral mientras todavía es capaz de pensar conceptualmente. Aquí, como en Steiner, ambos son necesarios para lograr ejercer la libre voluntad.

Hacia el final del libro gracias a su intuición personal, Bastián descubre su último deseo que es amar a su padre aunque ha perdido todos sus recuerdos de la vida real, incluidos los recuerdos de este. Pero a medida que el deseo de amar crece dentro de él, Bastián sabe que el objeto de su amor se encuentra en el mundo real, no en Fantasia. Cuando encuentra una imagen de un sueño que tuvo una vez sobre su padre en el mundo real, lo embarga una fuerte reacción emocional, aunque no recuerda el sueño ni reconoce al hombre en la imagen, el deseo de encontrar y amar a este hombre es lo que lo conduce al final de su viaje y de regreso al mundo real.

Según Steiner, "al soñar, el alma se libera del estado de esclavitud del cuerpo y vive de acuerdo a su propia naturaleza” (Steiner, 1985). Entonces, aquello que guía a Bastián hacia su verdadero deseo no es un recuerdo, ni parte de su bagaje personal, sino una imagen creada por su alma en estado libre. Bastián descubre que “Fantasía entera se asienta sobre unos cimientos de sueños olvidados.” (p. 373) Esto confirma que Fantasia de Ende es, en efecto, un mundo interior donde los ideales se almacenan y por lo tanto, puede ser explorado y descubierto. De esta manera, Bastián finalmente pide un deseo que es aplicable al mundo real, pero no ha sido influenciado por él, ha surgido de su propia intuición moral y pensamiento conceptual.

El hecho de que el verdadero y libre deseo de Bastián sea el poder amar, se hace eco de la idea de Steiner de la libre voluntad, al explicar por qué la libre voluntad es necesariamente "buena", dice Steiner:

Sólo cuando me guío por mi amor hacia el objeto, sólo entonces soy yo mismo el que actúa. En este nivel de la moral no actúo porque me someto a un superior, ni a una autoridad externa, ni a la llamada voz interior. No reconozco ningún principio externo para mis actos, porque he encontrado en mí mismo la razón de mi actuar, el amor a la acción. No examino intelectualmente si mi acción es buena o mala; la llevo a cabo porque la amo. Será “buena”, si mi intuición impregnada de amor se sitúa correctamente en el todo universal vivenciado intuitivamente; “mala”, si no es así.(Steiner 1964, capítulo 9)

Aquí se refiere al ejercicio de la libre voluntad que se logra a través de nuestra propia intuición moral, así que una libre elección siempre será una elección buena. En el caso de Bastián, el deseo de amar inicialmente no está vinculado específicamente a su padre, es su deseo de poder amar lo que lo impulsa a encontrar un objeto apropiado para este deseo. Cuando se destruye la imagen soñada de su padre, Bastián piensa que ha perdido su único camino de regreso al mundo real, pero todo lo que ha perdido es la imagen no el deseo de amar ni el objeto de su amor en sí mismo, habiendo encontrado su verdadero deseo, él todavía puede irse a casa.

En este punto crucial Bastián se quita el amuleto, mostrando así que ahora ha encontrado su verdadera voluntad y por lo tanto no necesita usar el Auryn. Entonces se encuentra transportado al instante a un santuario que existe dentro del amuleto, es la puerta de regreso al mundo real y el hecho de que ahora pueda pasar a través, es una indicación más del hecho de que Bastián ha completado con éxito su viaje hacia ejercer la libre voluntad.

Tan pronto como Bastián abandona Fantasia, Ende reafirma la nueva habilidad de Bastián de ejercer la libre voluntad. Al regresar al ático de la escuela del mundo real donde había estado leyendo el libro de fantasía, Bastián se encuentra con la escuela cerrada y la única salida es a través de un andamio que cuelga afuera de una ventana del primer piso. Bastián se encuentra dividido entre su miedo a las alturas y la vergüenza de tener que gritar pidiendo ayuda esperando ser rescatado, toma la decisión al recordar su tiempo vivido en Fantasia, cuando olvidó que le tenía miedo a las alturas y escaló el árbol más alto del bosque, emplea su razón e intuición para ejercer su libre voluntad en el sentido de Steiner: "Con prudencia y calma buscó asidero y apoyo para sus manos y pies y descendió por las vigas verticales.” (p.390). Al imaginar que puede hacerlo se encuentra en un estado libre de circunstancias, luego usa solo su pensamiento conceptual y su intuición para llevarlo a cabo, ha ejercido su imaginación moral a pequeña escala.

Puesto que Bastián ha aprendido a liberarse de lo externo que le influía en Fantasia y ha llegado a su más profundo y verdadero deseo basado completamente en su pensamiento conceptual e impulso moral interno, ahora puede servirse de esto como un modelo para una mayor toma de decisiones. Su viaje a través de Fantasia ha sido una dramatización física de la idea de Steiner de la imaginación moral, que él puede aplicar de ahora en adelante.

Pero Ende no solo aplica la idea de Steiner como una imaginativa moraleja, también le da al lector un resultado alternativo. Una situación problemática a lo largo de todo el viaje de Bastián es su gradual pérdida de identidad, a medida que pierde sus recuerdos, se convierte primero en “Alguien”(p.349) y finalmente en “el muchacho que no tenía ya nombre” (p.378), se convierte en una tabula rasa y está en peligro de convertirse en un espacio en blanco por completo -una persona sin historia, sin lenguaje ni identidad, incluso sin pensamiento conceptual-, pero tiene la suerte de cambiar su último recuerdo por su verdadero deseo justo a tiempo. Ende señala el peligro potencial de no tener éxito en la búsqueda de la libre voluntad y lo representa con la ciudad de los antiguos emperadores (pp.337-345), en esta ciudad las personas del mundo real que han gastado todos sus recuerdos posteriormente han perdido la cabeza, han perdido según Steiner, su pensamiento conceptual antes de encontrar su impulso moral y ahora están atrapados en Fantasia para siempre como pobres tontos. Bastián llega a ese lugar prematuramente y se le permite salir de nuevo pues aún le quedan algunos recuerdos para completar su búsqueda.

La ciudad de los antiguos emperadores nos da una idea de lo que puede criticarse en la teoría de Steiner. El viaje a través de la imaginación moral, puede resultar de dos formas, si tiene éxito, puede conducir a la libre voluntad, si no tiene éxito puede conducir a un desapego peligroso de la realidad. Ende parece sugerir que la libre voluntad solo puede llegar una vez que las circunstancias se han eliminado, entonces, ¿cómo puede uno retener la propia identidad y no perder contacto con la realidad al final? Este es un destino al que Bastián solo escapa por poco (con la ayuda oportuna de Atreyu y Falkor).

Con La historia interminable, Ende nos ha dado una representación artística de la imaginación moral y la libre voluntad de Steiner y nos presenta los peligros de esta al mostrar cómo puede explorarse nuestra imaginación tomando en cuenta que este viaje es una precaria caminata por la cuerda floja cargado de posibles desastres. El viaje de Bastián a través de Fantasia es exitoso porque su rica imaginación le proporcionó amigos y ayudantes 'fantásticos' a lo largo del camino (intuición moral) que complementaron a su pensamiento conceptual dentro del paisaje de su imaginación moral.

 
-----------
REFERENCIAS
Berger, K. (1984) Michael Ende – Heilung durch magische Phantasie. Wuppertal, Verlag und schriftenmission der evangelischen Gesellschaft für deutschland. 

Bosmajian, H. (1986) ‘Grief and its displacement through fantasy in Michael ende’s The Neverending Story’, Proceedings of the Thirteenth Annual Conference of The Children’s Literature Association. ed. susan r. Gannon and ruth Anne thompson. Metuchen NJ, Children’s Literature Association, pp. 120-123. 

Ende, M. (1983) The Neverending Story. translated from German by ralph Manheim. Garden City, doubleday & Company inc. 

Filmer, K. (1991) ‘religion and romanticism  in Michael Ende’s The Neverending Story’, Mythlore 69: 59-64. 

Gronemann, H. (1985) Phantásien —  Das Reich des Unbewussten: Die Unendliche Geschichte’ von Michael Ende aus der Sicht  der Tiefenpsychologie. Zürich, schweizer  spiegel Verlag.

Hocke, A. & R. (2004) Das große Michael Ende Lesebuch. München, Piper Verlag GmbH. 

Hocke, R. & Kraft, t. (1997) Michael Ende und seine phantastische Welt. stuttgart, Weitbrecht Verlag in K. thienemanns Verlag. 

Huse, N. (1988) ‘the blank mirror of death: protest  as self-creation in contemporary fantasy’,  The Lion and the Unicorn 12.2: 28-

Kaminski, W. and Krause, M. t. (1983)  ‘West German young people’s literature since 1965’, New German Critique 30: 171-194 

Mason Ellerby, J. (1998) ‘Fiction under siege: rushdie’s quest for narrative emancipation  in Haroun and the Sea of Stories’, The Lion  and the Unicorn 22.2: 211-220. 

Steiner, R. (1964) Philosophy of Freedom.  translated from German by Michael Wilson. [online] rudolf steiner Archive, KnowNews  dot Net. www.rsarchive.org/Books/ [Accessed 12 August 2008].

Steiner, R. (1985) On the life of the soul: the human soul in the twilight of dreams. translated from German by samuel Borton.  [online] rudolf steiner Archive, KnowNews dot Net. www.rsarhive.org/Articles/ [Accessed 12 August 2008].

Von Prondczynsky, A. (1983) Die unendliche Sehnsucht nach sich selbst. serie ‘Jugend  und Medien’, Band 3. Frankfurt am Main,  dipa-Verlag.

Seddon, R. (ed.) (1988) Western Esoteric  Masters Series: Rudolf Steiner. Berkeley,  North Atlantic Books.

Wilson, C. (1985) Rudolf Steiner: The Man and His Vision. Wellingborough, the Aquarian Press.



miércoles, 25 de marzo de 2020

40 años de la novela de Michael Ende "La historia interminable"

Texto: Alessandro Montosi en Ale Montosi blog
Imagen: Diane Özdamar




Su audiencia, la traducción al italiano, la influencia de su padre y el valor de la fantasía.

40 años han pasado desde que la novela La historia interminable de Michael Ende fuera publicada por primera vez en Alemania Occidental, el primero de septiembre de 1979 por la editorial Thienemann y en Italia por Longanesi en 1981. Este artículo proporciona un nuevo estudio sobre la importancia literaria de la obra y su autor, prestando atención a los aspectos no contemplados en los artículos anteriores del blog dedicados a La historia interminable de Michael Ende y la película de Wolfgang Petersen de 1984.

Para continuar profundizando en el pensamiento de Michael Ende (1929-1995), autor influenciado por la antroposofía de Rudolf Steiner (en particular de su libro La filosofía de la libertad.  Fundamentos de una concepción moderna del mundo, publicado en 1894) comenzaré con las palabras del escritor alemán concedidas en una entrevista italiana de diciembre de 1984 publicada en el Corriere della Sera, en donde habló respectivamente de dos de sus obras más famosas, La historia interminable y Momo. En la primera, un niño se sumerge dentro de la historia que lee y de la que difícilmente saldrá.
[La historia interminable] es la historia de un niño que se encuentra mal en la vida, es regordete y bastante torpe, sus compañeros se burlan de él y se siente infeliz. Un día, al entrar en una librería, roba un gran volumen encuadernado que se titula, de hecho, La historia interminable. Protegido de miradas indiscretas, el niño comienza a leer y se da cuenta poco a poco, con enorme sorpresa, de que los personajes del libro, sus aventuras, le conciernen directamente. Tanto es así que, en algún momento, se sumerge y desaparece en la historia, siendo tragado por ella. Le será difícil y no poco, encontrar el camino para encontrar su propia identidad (...)

Momo, es la historia de una niña huérfana, que tal vez ha vivido desde el principio de los tiempos. Un ser extraordinario que vive en las ruinas de un antiguo teatro y tiene una facultad inusual: sabe escuchar a los demás, sugiriendo grandes ideas sólo con su silencio. La aventura comienza cuando el mundo de Momo es invadido por los Hombres grises, agentes de un misterioso banco de ahorro del tiempo que persuaden a las personas para que inviertan tiempo en su banco y prometen a cambio devolverlo algún día con intereses. El efecto es desastroso, todos se vuelven más apresurados e inhumanos. Existe la tendencia a suprimir aquello que hace que la vida sea bella y placentera: la amistad y el amor. Cómo funciona esto y qué hace Momo para salvar al mundo de los Hombres grises, es algo que dejaré que los lectores descubran (...)

[La historia interminable y Momo, como ventas] han excedido un millón de copias en la República Federal de Alemania. Aquí, en Italia, ya tenemos alrededor de doscientos mil volúmenes vendidos. Los países donde tengo más éxito, además de Alemania, son España y Japón. En Madrid y Tokio, tanto Momo como La historia interminable han encontrado verdaderos amantes (...)

Con respecto a la edición italiana de La historia interminable, Ende supervisó personalmente la traducción realizada por Amina Pandolfi, relatando esta experiencia de la siguiente manera:
La traducción italiana de mis obras es la única que en cierta medida puedo evaluar, por qué mi inglés no es tan bueno como para permitirme percibir sus matices y tengo problemas con ciertas inflexiones que dependen de la capacidad interpretativa del traductor. Lo mismo ocurre con el francés y el español: aproximadamente puedo entender cuánto leo, pero no puedo juzgar si es una traducción buena o mala. Sin embargo, el italiano puedo juzgarlo discretamente y se que hay una serie de matices que no se pueden traducir del todo al italiano, independientemente de los juegos de palabras que a menudo se encuentran en mis libros. Tomemos el caso de la palabra "Einsiedler" de la que deriva el término “Zweisiedler”, que después de una larga reflexión creamos el término italiano "bisolitari" [bisolitarios] [indica la pareja de ancianos que vive cerca del Oráculo del sur], incluso si no funciona del todo bien, contiene una contradicción juguetona; sin embargo, no ocurre lo mismo con el término alemán “Zweisiedler”, que al principio uno lo acepta en silencio y dos minutos después exclama: ¿qué clase de palabra absurda es esta? Por cierto, debo agregar que "Zweisiedler" no es mi invención, sino de Nietzsche. Se encuentra en [Así habló] Zarathustra. (Ver el ensayo de Michael Ende en italiano y alemán: Due lingue e un narratore, publicado en el libro Storie Infinite editado por Saverio Simonelli y publicado por Rubbettino en 2010; el extracto del texto proviene de las páginas 88-89)

Volviendo a la popularidad de sus novelas en Alemania y otros países, Ende hizo las siguientes declaraciones en esa entrevista italiana de diciembre de 1984:
Mis libros en Alemania se han convertido en best sellers sin necesidad de grandes lanzamientos o campañas publicitarias. Pero es importante decir que fue un éxito gradual, creado por el público que leyó mis obras y habló de ellas con sus vecinos. Así, con el tiempo, se vendieron cientos de miles de copias. Mi éxito fue indudablemente favorecido por una situación muy particular. En Alemania, durante años, no hubo lugar para una narrativa no comprometida, una que escapara de esas reglas se consideraba un producto de evasión o escapismo. Esto siguió aplicándose después de la guerra y terminó cansando a la gente. Entonces, de repente, se descubrieron mis libros, su forma diferente de narrar (...) La fantasía, en mis libros, es un medio para alcanzar la realidad. Una realidad que es mucho más compleja, al menos según tengo entendido, que un mundo mecánicamente reducido a hechos puros (...) Las grandes y clásicas fábulas no tienen, en mi opinión, orígenes populares: surgen más bien, de la transformación de una realidad externa y objetiva en un mundo interior. Algo similar ocurre en mis libros, donde los personajes son símbolos interiorizados y fantásticos de la vida y sus problemas, al igual que los reyes y caballeros de los cuentos medievales (...)

A juzgar por las muchas cartas que recibo, mis lectores son generalmente jóvenes entre los veinte y treinta y cinco años (...) [Políticamente, en Alemania] Los Verdes se identifican generacionalmente con mi audiencia. Aunque eso no es todo, por supuesto; mis libros buscan y reproducen los antiguos valores del hombre y este podría ser uno de los secretos de su éxito, desde una perspectiva moderna y sensible. Por el contrario, los escritores de hoy cuestionan todos los valores sin hablar de nuevos y no creo que estos jóvenes, Verdes o no (...) sean masivos, porque sentirse masivo es un estado de ánimo, no un hecho o realidad social; nunca he conocido a un hombre que de alguna manera pudiera considerarse asimilado a las masas. Solo he conocido a personas con problemas, historias, situaciones humanas complejas detrás de ellas. Por lo tanto, no creo en la existencia de una cultura de masas. La cultura siempre proviene de la comunión de los individuos. (Ver el artículo-entrevista mencionado por Antonio Debenedetti)

Ende consideró con gran importancia el pensamiento individual, tanto en lo que respecta a la participación diferente de cada individuo en la lectura del mismo libro, como en la importancia de nuestra forma de pensar en el curso de la vida diaria y en la interacción con el mundo que nos rodea, como lo explicó el propio Ende durante la entrevista publicada en Corriere della Sera de 1986:
Si dos personas diferentes leen el mismo volumen, es como si estuvieran leyendo dos libros diferentes, porque cada uno siempre lee desde su experiencia (...) Hoy en día, la filosofía y las ciencias más modernas están redescubriendo la unidad de la realidad, donde nuestra conciencia y el mundo externo son solo los dos lados de una misma moneda. Estas son ideas que vienen desde mucho antes, del zen, de los pensadores clásicos e incluso de la alquimia (...) A lo largo del día siempre debemos tomar decisiones sobre cada bagatela, en una cadena infinita de opciones, para no dejarnos arrastrar por la casualidad. He aquí un pensamiento creativo que nos guía en la construcción de nuevas situaciones para no sufrirlas. Esto es libertad. (Ver el artículo-entrevista Uscite dal mio labirinto, por Cesare Medail, Corriere della Sera, 5/03/1986)

La importancia del pensamiento individual en Ende, se debe a la fuerte influencia que el escritor alemán tuvo de su padre, el pintor surrealista Edgar Ende (1901-1965) de quien muchas obras se perdieron porque fueron destruidas por los nazis:
En primer lugar, me hizo darme cuenta aun siendo un niño, de la crueldad de la dictadura nazi. Las pinturas de mi padre fueron condenadas como arte degenerado y nosotros, por no inclinarnos ante la voluntad del régimen y sus elecciones estéticas, pasamos hambre. Hubo sin embargo también algo bueno, porque de hecho crecí entre artistas y escritores, pudiendo aprender muchas cosas con menos esfuerzo. También diré que el trabajo de mi padre, incansable al buscar el mundo mítico enterrado en cada uno de nosotros, lo encuentro mágicamente en mis libros. (Ver el artículo-entrevista mencionado por Antonio Debenedetti)

Para concluir esta descripción general del pensamiento de Michael Ende tomamos el extracto de su ensayo: ¿Por qué escribimos para niños? [Sobre el eterno infantil], donde el escritor alemán habla de la importancia que el juego y la imaginación tuvieron para él, capaces de conducir a un conocimiento más amplio de sí mismo y a un cambio interno, dos efectos que también pueden ocurrirle a los lectores de sus obras:
Seguramente conocen ustedes la célebre frase de Friedrich Nietzsche: «En cada hombre hay escondido un niño que quiere jugar». Yo quisiera tomarme la libertad de enmendar un poco esta frase de aquel gran despreciador de las mujeres y decir, «En cada persona hay escondido un niño que quiere jugar». Lo confieso, pues, sin avergonzarme: el impulso verdadero, real, que me mueve mientras escribo es el placer del juego, libre y espontáneo, de la imaginación. Para mí, el trabajar en un libro es cada vez un nuevo viaje cuya meta no conozco, una aventura que me enfrenta con dificultades que yo no conocía antes, una aventura que hace surgir en mí vivencias, pensamientos, ocurrencias de las que yo nada sabía y al final de la cual me he convertido en otro distinto del que era al principio. (Vea el ensayo ¿Por qué escribimos para niños?, de Michael Ende, contenido en el libro antes mencionado Storie Infinite editado por Saverio Simonelli, p. 54 [El eterno infantil, Carpeta de apuntes]

lunes, 23 de marzo de 2020

Ende Interminable

Texto: ---
Imagen: Diego A. Bartolome


Tinta Púrpura Ediciones ha creado una antología homenaje a La historia interminable de Michael Ende por el 25º aniversario de la partida del escritor. Relatos inspirados en las historias que él dejó para que sus lectores completasen: las historias que deben contarse en otra ocasión.

Esta recopilación incluye un ensayo escrito por Héctor Martínez Sanz sobre la vida de Michael Ende y los símbolos que aparecen en la La historia interminable

Las ilustraciones de cubierta e interiores corren a cargo de Diego Bartolomé quien ha llenado de color y magia las páginas de este libro.

Estos son los relatos que componen la antología, escritos por autores españoles de fantasía:

Prólogo por Sofía Rhei

Las dos ciudades por Bruno Puelles

El Puente Eterno por Javi Fernández Mata

La canción de Enguivuck por Covadonga González-Pola y Daniel Arriero (Krinos)

Habe Keine Angst (No tengas miedo) por Gloria T. Dauden

El Zoo de la Muerte por Josué Ramos

La Dama de Voz de Agua por Marina Tena Tena

El hada de agua por Alba Quintas

El gran sueño de Hýnreck el Héroe por Gemma Solsona Asensio

Los dibujos en la hierba por Juan Manuel Pérez Nieto

Sabiduría triangular por Alister Mairon

La balada de Ayane, la piel verde por Aranzazu Serrano

Aunque no tuviera ojos por Sonia Montiel

Canción Secreta por Álvaro G. Escudero

La historia de los tres caballeros por Elisabeth Zorita

Las Aguas de la Vida por Cristina del Toro



Ha sido lanzado en la plataforma Verkami, para financiar este proyecto de forma colectiva teniendo como principal recompensa para sus mecenas un ejemplar de la obra en tapa blanda, con solapas e ilustraciones a color, así como agradecimientos del libro. Otras recompensas serán una bolsa inspirada en el libro, con ilustraciones de la obra, marcapáginas, colgantes del Auryn, amugurumis de Fújur y las láminas originales del ilustrador dedicadas.


Michael Ende. Artículos en español sobre su vida y obra.

Con la tecnología de Blogger.

*